
EL LECHO NUPCIAL
Cómo mimar tus extremidades inferiores
El calor se ha encendido, y con él, la longitud de las faldas se ha ido acortando. Es natural, ¿a quién le gusta andar sufriendo por el sudor, la insufrible sensación de cocción y la incomodidad? La mayoría de las mujeres quisieran andar lo menos “envueltas” posible, sin embargo, muchas no se atreven debido a la comprensible batalla que sostienen con algunas de sus principales enemigas: la celulitis, las várices, el exceso de grasa, la flacidez o la falta de “color.”
¿Quieres unas piernas saludables? Aquí te presentamos algunos consejos para que luzcan maravillosamente sanas.
Ejercicio constante
Y pensarás: “¿en serio? No me lo digan.” Pues sí, ya sabemos que esto es lo que todo mundo recomienda y, ¿sabes qué? Hasta la fecha es la única respuesta infalible y que funciona por sí misma. Puedes untarte mil cremas, usar mil tratamientos, seguir mil recetas, pero nada tendrá los efectos firmes del ejercicio constante, con una rutina base. De hecho, todo lo que te recomendaremos en este texto funciona con un efecto sorprendentemente amplificado cuando lo combinas con actividad física tenaz. Y es que, al momento, nadie ha inventado nada, absolutamente nada, que sustituya al sano y divertido ejercicio. En particular (y tratándose de tus piernas) te recomendamos saltar la cuerda por diez minutos diarios o salir a andar en bici tres veces por semana.
Un buen cepillado
Sí, cepíllate las piernas. Algunas de las causas de la celulitis (además de las hormonales) son el ejercicio insuficiente y la mala circulación. Ayúdate un poco al respecto dándote una buena y relajante cepillada a lo largo de tus extremidades inferiores. En cualquier tienda departamental podrás encontrar cepillos para el cuerpo de cerdas suaves.
Adiós, sodio
La sal provoca retención de líquidos. En las mujeres, una de las zonas de retención más comunes suelen ser las piernas y, en particular, los tobillos y pantorrillas. Así que olvídate de las papas fritas, las comidas procesadas y todo aquello muy, muy condimentado, aunque esté preparado en casa. Revisa las etiquetas para descubrir cuánta sal tiene cada producto que consumes.
Bienvenido, salmón
Y no sólo el salmón, también el atún (siempre y cuando sean frescos). Ambos contribuyen a mantener el tono muscular y, ¿qué crees?, son maravillosos para ayudar a que la piel esté suave y sana. Además, procura incluir en tu dieta fibras solubles y todos los alimentos verdes que puedas: lechuga, brócoli, espinacas… Todos ellos están peleados con la celulitis.
Aplica tratamientos
No debes desechar las bondades de las cremas. En el mercado hay un montón de productos efectivos. Solamente tienes que informarte a conciencia sobre las propiedades de cada uno de ellos y escoger el que te siente mejor. El hecho de que a una amiga le haya funcionado de maravilla “tal o cual” crema no significa que será igual contigo. Encuentra el producto que a ti te favorece. Ah, y procura una exfoliarte. Ya sea que lo hagas tu misma o vayas a algún spa. Recuerda que la exfoliación “remueve y purifica”.
|